El herpes zóster es una infección localizada, producida por el virus de la varicela Zóster (VVZ), el mismo que provoca la varicela. El herpes ocurre sólo en personas que ya hayan padecido varicela y corresponde a una reactivación del virus latente de dicha enfermedad. Se desconoce por qué el virus se reactiva en ciertos individuos y en otros no. Alrededor del 20% de las personas que han padecido varicela, presentarán un herpes zóster.
El primer síntoma de la reactivación del virus suele ser hormigueo en la piel, picazón o dolor punzante. Después de varios días, aparecen unas lesiones que empiezan como una banda o parche que se extiende siguiendo el recorrido del nervio con vesículas en superficie. A continuación, las lesiones con líquido que empiezan a secarse y quedan cubiertas por costras en unos días. Los síntomas pueden variar desde un leve picor hasta dolor extremo e intenso. |