
La historia del Museo Olavide es una historia compleja llena de anécdotas y con grandes lagunas que poco a poco se van desvelando.
El
museo Olavide fundado por el ilustre dermatólogo Don
José Eugenio Olavide a mediados del Siglo XIX (siendo inaugurado
en 1882) ha sido una asignatura pendiente para los dermatólogos
de los últimos 50 años. La causa es que muchos
de nosotros desde la época de residentes habíamos oído
a nuestros maestros la existencia de tan maravillosa colección,
pero por diversas vicisitudes el museo había desaparecido
y la localización, estado de las figuras y la propiedad
de las mismas, no eran conocidas.
Una de las prioridades que se marcó la Actual
Junta de Dermatología era la recuperación de
este Tesoro de la historia de la Dermatología Española
con un valor sentimental e histórico grande, así
como un valor crematístico inestimable. A título
de información comentar que ya en 1919 cuando don Florestán
Aguilar organizó la Exposición Internacional
de Medicina en el Palacio de Cristal de Madrid, se expusieron
una serie de figuras y la delegación alemana que ya
contaban con los museos de Dresde y Munich (destruidos posteriormente
durante la II Guerra Mundial) ofreció la cantidad de
30 millones de pesetas por las figuras expuestas.
La importancia de estas figuras es que eran empleadas por todos los museos para la enseñanza y se sabe que Juan de Azua (1859-1922) que fue el primer catedrático de Dermatología de España, dictó ante estas figuras su última lección, en la mañana del día que falleció, víctima de una hemorragia cerebral (5 de mayo de 1922).
El
museo estuvo por última vez en el antiguo San Juan
de Dios no conociéndose con exactitud el número
de figuras expuestas (hay informes periodísticos que
indican la cifra en unas 1.500), ni quiénes eran los conservadores,
aunque según el Prof. García Pérez, en
1950 conoció personalmente a un conservador del museo
de apellido Zofio, lo cual indica que podría tratarse
de un familiar (nieto) del escultor de las principales figuras.
Pero también existen datos en los que se indica que
Don Rafael López Álvarez , profesor de dibujo y autonominado
Racionalista, Republicano y admirador de Ferrer Guardia también
pudo realizar algunas figuras en los años 30-40 y sería
quien embalaría las figuras al cierre del Museo en
1966. Creemos que en la realización de las figuras
participaron en un principio y de forma fundamental Enrique
Zofio, posteriormente, José Barta Bernardotta y en el último
periodo, José Barta y Rafael López Álvarez. Nos basamos en
que en las figuras que estamos restaurando figuran de esta
forma los tres personajes referidos.
Este museo era de visita gratuita los domingos por la mañana y su entrada estaba situada en la C/ Dr. Esquerdo 46. Según las crónicas encontradas en los periódicos (ABC de 1966), los visitantes eran preferentemente, alumnos de medicina, estudiantes de Instituto, Agrupaciones de Militares y según otros comentarios, soldados de reemplazo (a estos últimos para que vieran los estragos de las enfermedades venéreas allí expuestas). No se conoce el número de figuras que existían, aunque estamos seguros que no estaban todas debido a que en las cajas recuperadas últimamente, están selladas en 1903, 1909 y creemos que pueden contener figuras no expuestas en dicho museo.
En 1966 ante la eminente construcción
de la Ciudad Sanitaria Francisco Franco, es cuando se cierra
definitivamente el museo y Don Rafael López Álvarez, Diplomado
en Bellas Artes y que desde 1940 estaba sólo al frente del
museo, se encarga de embalar más de 200 cajas sin conocer
su ubicación posterior.
Durante más de 40 años estas cajas permanecieron en un edificio anexo al Francisco Franco (en el lugar de la antigua Consejería de Sanidad) en una nave en mal estado y que no reunía las condiciones adecuadas. Posteriormente con la edificación de la nueva maternidad en dicho lugar, las figuras desaparecen.
Durante estos 50 años han sido muchos
los dermatólogos que han intentado encontrar y recuperar
las figuras para la Academia Española de Dermatología
destacando al Prof. Antonio García Pérez; Prof.
Joaquín Calap Caltayud, Prof. Francisco Camacho Martínez,
Drs. Emilio del Río, Pablo Lazaro, etc.
En 1987 se expusieron unas 20 figuras en el XI Congreso Ibero-Latino-Americano de Dermatología celebrado en Madrid, observándose que estas figuras se encontraban en buen estado de conservación.
También por los finales de los años
80 llega a la Comunidad una petición para poder retratar
unas figuras existentes en el Antiguo San Juan de Dios, para
la realización de una tesis Doctoral dirigida por el
Prof. Calap y realizada por el Dr. Jaime Padrón Lleo.
La carta va dirigida al Presidente de la Comunidad Don José
Leguina, el cual delega en el Consejero de Sanidad Don Pedro
Sabando que ordena la búsqueda y la localización
de dichas figuras. Es de agradecer el interés y desvelo
de Don Carlos J. Gasca Ferré (Jefe del Servicio del
Patrimonio y Asuntos Generales del Servicio Madrileño
de Salud), el cual encuentra las figuras almacenadas en unas
cajas y depositadas en dependencias de la comunidad en la
calle Dr. Esquerdo en unas naves en mal estado y que no reunían
las condiciones adecuadas.
A partir de este momento y hasta la recuperación final de las figuras por la Academia, Don Carlos Gasca se ha preocupado de que su conservación fuera la más adecuada y que no se perdieran en los diversos traslados.
Es en el 2002 cuando al Prof. JM. Reverte (Director del Museo Antropología Forense de la Universidad Complutense de Madrid) le entregan una serie de figuras para su restauración, figuras que son reconstruidas y expuestas en su museo de Antropología Forense y a partir de esos años comienza junto con un equipo muy cualificado a recuperar cajas con figuras, las cuales se van reconstruyendo siguiendo las técnicas originales llegando a reconstruir más de100.
Debido a mi amistad con el Prof. Reverte conseguimos
que nos indicara cómo le suministraban las cajas y la localización
de éstas e informada la Junta Directiva de la AEDV, le hace
la propuesta de nombrarle Director del museo y de sufragar
los gastos realizados en la recuperación de las figuras
y los que pueden ocasionar la recuperación completa
de todas ellas.
Cuando todo parecía arreglado, el museo
de Antropología Forense se cierra y el Prof. JM Reverte
marcha a Panamá, aunque antes de irse, nos deja unas
documentaciones donde cedía todas las figuras que poseía
el museo (aproximadamente 200) a la AEDV, indicando en la
cesión que estas figuras eran propiedad de la Academia.
De estas figuras 15 fueron llevadas y están expuestas
en la sala de juntas de la sede de la Academia (Ferraz 100)
y el resto fueron embaladas y depositadas en diversos habitáculos
de la sede de la Academia.
Por
medios de diversas pesquisas y con la colaboración
inestimable de Don Carlos Gasca pudimos conocer donde se encontraban
cerca de 120 cajas que faltaban. El resultado nos llevo a
una naves existentes en el Hospital del Niño Jesus
donde habían sido trasladadas hace 6 años por
la Comunidad de Madrid ( Según indica Don Carlos Gasca).
Nos pusimos en contacto con la Comunidad
y conseguimos que las figuras nos fueran devueltas para su
recuperación y posterior exposición. De este
modo el 27 de Diciembre del 2005, en el Hospital del Niño
Jesus con la colaboración inestimable del Dr. Antonio
Torrelo, se realizó el recuento y clasificación de
las cajas existentes de muy diverso tamaño (120) y
su posterior traslado por medio de una empresa especializada
(Gil Stauffer) y su depósito en contenedores que reunían
las condiciones adecuadas, además de su aseguramiento.
La
Junta directiva de la AEDV en su última reunión
(13-1-2006) aprobó un presupuesto especial para la
contratación de los 3 restauradores para la recuperación
de las figuras existentes y su exposición a todos los
dermatólogos.
Tanto la Junta Directiva actual como la organización
del Congreso Nacional de Dermatología, han creído
oportuno que en el próximo Congreso a celebrar en Madrid
los días 25, 26 y 27 de Mayo se realice una exposición
de las figuras más representativas recuperadas hasta
la actualidad para que pueda ser visitada por todos los dermatólogos
y expuestas ante las autoridades sanitarias.
Creemos que la recuperación de estas figuras tiene un valor no sólo sentimental, si no que nos debe servir para que podamos comprender el esfuerzo y el cariño por la enseñanza que hicieron nuestros antepasados en una época donde no existían los adelantos actuales.
Finalmente quisiéramos acabar con
parte del prólogo que el Prof. Francisco Camacho realizó
en 1995 al magnífico trabajo del Prof. Calap y colbs,
un maestro de la Dermatología Española, José
Eugenio de Olavide: "Si el trabajo y la obra de Olavide fueron
criticados, especialmente el Atlas que en este libro se detalla
por sus monstruosas condiciones tipográficas, nada
justifica, salvo la falta de sensibilidad científica
y artística, y por qué no, también el desconocimiento,
que las mil quinientas reproducciones en cera policroma que
constituían el museo del Hospital de San Juan de Dios
de Madrid y que hoy se encuentran en un sótano del
Hospital Gregorio Marañón, hayan sido olvidadas
cuando suponen un extraordinario material, cuanto menos histórico.
Habremos de sensibilizarnos un poco más y, haciendo
uso de este mismo prólogo, solicitar de las autoridades componentes
que nos permitan el acceso a este antiguo museo de cera dermatológico
que, sin duda, será algo más que un soplo de
aire fresco en el actual mundo inhumano de los ordenadores".
Madrid Febrero 2005.
Dr. Luis Conde-Salazar Gomez |